Comentario sobre la GPC “Exercise for osteoarthritis of the knee” (2015)

Nombre completo de la guía: Exercise for osteoarthritis of the knee: a Cochrane systematic review.

Asignatura: Métodos Específicos de Intervención en Fisioterapia II.

Universidad: Universidad Complutense de Madrid.

Nombre de las estudiantes: Ángela Barroso Ortiz, Beatriz Bonilla Torrico.



Contenidos de la guía:

La osteoartritis es la enfermedad reumática más común que afecta al cartílago articular y al hueso subcondral de una articulación sinovial, en este caso afecta a la articulación de la rodilla. La sintomatología más común es dolor y dificultad creciente con las actividades funcionales de la vida diaria, como la dificultad para caminar, subir escaleras y limpiar. Hoy en día no hay cura, sin embargo, podemos mejorar la función muscular deteriorada y la condición física a través del ejercicio terapéutico, ya que tiene como objetivo mejorar la fuerza muscular, el control motor, el rango articular y la capacidad aeróbica.

Las técnicas de fisioterapia utilizadas en los estudios en pacientes con osteoartritis de rodilla están encaminadas a determinar si el ejercicio terapéutico en tierra disminuye el dolor de rodilla y mejora la calidad de vida (nivel de evidencia alto) y si mejora la función física (nivel de evidencia moderado). Se incluyó una amplia gama de programas de ejercicio terapéutico con una duración de la sesión de 20 a 60 minutos, una frecuencia de 2 a 3 veces por semana y una intensidad moderada para entrenamiento de fuerza (máximo de 10 repeticiones) y una intensidad progresiva de baja a moderada para entrenamiento aeróbico (caminata o ciclismo), pero no se encontraron diferencias entre el entrenamiento de fuerza de alta y baja intensidad en la mejora de los efectos clínicos.

Los tratamientos administrados fueron programas individuales, programas basados en clases y programas en el hogar, en los cuales se observó una reducción significativa en el dolor y una mejora en la función física. En cuanto al tipo de ejercicio se estudió el fortalecimiento único de cuádriceps, del miembro inferior en general o combinación de fortalecimiento y ejercicio aeróbico; sin embargo, ningún estudio encontró diferencias significativas entre los distintos tipos de fortalecimiento. Otros tipos de ejercicios utilizados fueron el Taichi o programas de ejercicio que implican coordinación, estiramiento o equilibrio, los cuales fueron menos efectivos que el fortalecimiento y el ejercicio aeróbico. Debemos tener en cuenta, que pueden aparecer algunos efectos adversos derivados del ejercicio, como puede ser el dolor de espalda, cadera o rodilla, sin embargo, no se reportaron efectos adversos graves en ninguno de los estudios. Se ha observado que el beneficio del ejercicio terapéutico para la disminución del dolor es comparable con el efecto que producen los analgésicos simples y antiinflamatorios no esteroideos en pacientes con osteoartritis de rodilla.

Como conclusión, cualquier tipo de programa de ejercicio terapéutico que se realice con regularidad y sea monitorizado por profesionales de la salud ayuda a mejorar el dolor, la función física y la calidad de vida en pacientes con osteoartritis de rodilla, sobre todo a corto plazo. Además, los resultados sugieren que la mayoría de las personas con osteoartrosis de rodilla necesitan algún tipo de seguimiento o supervisión continuos para optimizar los beneficios clínicos. No obstante, se necesitan estudios futuros para ver la respuesta del paciente al ejercicio terapéutico para conocer la gravedad de la enfermedad, la duración de los síntomas y el bienestar psicológico del paciente, y también, la efectividad del ejercicio a largo plazo en pacientes con progresión de la enfermedad.

* * *

English version:

Osteoarthritis is the most common rheumatic disease that affects the articular cartilage and the subchondral bone of a synovial joint, in this case it affects the knee joint. The most common symptomatology is pain and increasing difficulty with the functional activities of daily life, such as difficulty walking, climbing stairs and cleaning. Today there is no cure, however, we can improve impaired muscle function and fitness through therapeutic exercise, as it aims to improve muscle strength, motor control, joint range, and aerobic capacity.

Physiotherapy techniques used in studies in patients with knee osteoarthritis are aimed at determining whether therapeutic exercise on land reduces knee pain and improves quality of life (high level of evidence) and whether it improves physical function (level of moderate evidence). A wide range of therapeutic exercise programs were included with a session duration of 20 to 60 minutes, a frequency of 2 to 3 times a week and a moderate intensity for strength training (maximum of 10 repetitions) and a progressive intensity of low to moderate for aerobic training (walking or cycling), but no differences were found between high and low intensity strength training in enhancing clinical effects. The treatments administered were individual programs, class-based programs and home programs, in which a significant reduction in pain and an improvement in physical function were observed. Regarding the type of exercise, the single strengthening of the quadriceps, the lower limb in general or a combination of strengthening and aerobic exercise was studied; however, no study found significant differences between the different types of strengthening. Other types of exercises used were Taichi or exercise programs that involve coordination, stretching or balance, which were less effective than strengthening and aerobic exercise. We must bear in mind that some adverse effects derived from exercise may appear, such as back, hip or knee pain, however, no serious adverse effects were reported in any of the studies. The benefit of therapeutic exercise for pain reduction has been found to be comparable to the effect of simple analgesics and non-steroidal anti-inflammatory drugs in patients with knee osteoarthritis.

In conclusion, any type of therapeutic exercise program that is carried out regularly and is monitored by health professionals helps to improve pain, physical function and quality of life in patients with knee osteoarthritis, especially in the short term. Furthermore, the results suggest that most people with knee osteoarthritis need some form of ongoing monitoring or supervision to optimize clinical benefits. However, future studies are needed to see the response of the patient to therapeutic exercise to know the severity of the disease, the duration of the symptoms and the psychological well-being of the patient, and also, the effectiveness of long-term exercise in patients with progression of the illness.

Fransen M, McConnell S, Harmer AR, et al. Exercise for osteoarthritis of the knee: a Cochrane systematic review. British Journal of Sports Medicine 2015;49:1554-1557.




Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s